lunes, 8 de noviembre de 2010

2:21

Como si una tonelada de esas basuritas ubiera entrado a mis ojos, no lo resistí, me estaba llenando de agua, porque sí resulta que el cuerpo se lleno de agua y no tenía las fuerzas para estar tan débil. Pero reviví, sobreviví a ese catástrofe mental, desperté y te amo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

1:00

Débil, invisible, ignorada, sin importancia.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Somos nubes, no más.

La única manera que tengo para sentirte en las madrugadas en que estás ausente de latidos es cerrando los ojos y respirando hondo tu aroma impregnado cada dos mílimetros en este espacio. Tengo en mi memoria registrada la mayoría de tu cuerpo, sé como son tus ojos en la oscuridad se dilatan y a la vez brillan buscándome entre las almohadas. Este espacio de cuatro paredes pareciese que gritará tu nombre y rebotara en este pequeño cuerpo, entonces por fin me duermo pensándote en que me piensas en las noches ausentes de latidos.

Flyfloflu.

Ni cien pajaritos me podrían enseñar a volar a como lo haces tu. Yo ya aprendí, tu ya me enseñaste a volar, a volar mientras mis pies tocan suelo y tu mano recubre mi cuerpo entero.
Sí, estoy, me siento, me haces feliz.

domingo, 17 de octubre de 2010

asdf.

Después de tanto tiempo, quisiera: Volver al colegio, que mañana fuera Lunes entonces recibir muchos abrazos, de esos que tanto me gustaban.

Trabalenguaenredado.

Las interrogaciones rebotaban silenciosamente en aquella capsula que ya sentía, en tal entonces, como mía. Ahora me estoy volviendo loca y sintiendo más pequeña, aquello que sentía como mío se volvió un trabalengua que rebota ruidosamente en mi cabeza.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Querido nadie.

Se cierran los ojos antes que se haga demasiado tarde, aún así, mil y un aullidos me despiertan esta noche. Retumban mis oídos y me siento inmovible, frágil y débil. Parece que la primavera aún no llega por mi o tal vez el invierno no me quiere soltar de estás lluvias fuertes que había olvidado en capítulos anteriores, tirito de pies a cabeza y quisiera cerrar los ojos nuevamente, pero no se puede: los ojos se confunden con la lluvia que me persigue.
Pero sigo aquí, con ganas de hundirme en las sabanas.
Pero sigo aquí, con ganas de huir.
Pero sigo aquí, con ganas de nadaR.
Tal vez debería huir, hundirme y nadar.
así no te hiero más con mi amor melodramático.